Tu código QR no escanea: seis causas y cómo arreglarlo

Por Equipo Axiom StudioActualizado el
Detalle del corazón QR estampado sobre tela negra, donde el contraste es menor

Te escanean la camiseta, la cámara se queda pensando y no pasa nada. Antes de dar por muerto el estampado conviene saber que, en la enorme mayoría de los casos, el código está perfectamente y lo que falla es una de seis cosas, todas con arreglo inmediato.

Esto vale para cualquier prenda con código impreso, y en concreto para la camiseta con código QR personalizable del drop COR.

Prueba esto primero, son treinta segundos

Antes de investigar nada:

  1. Estira la tela con la mano para que el código quede plano.
  2. Ponte donde haya luz, pero sin un foco ni el sol dando de frente sobre la prenda.
  3. Acerca el móvil a unos 30 centímetros y mantenlo quieto dos segundos.

Si con eso lee, no tienes ningún problema: tenías la tela arrugada o mala luz. Si sigue sin leer, sigue bajando.

Las seis causas, de la más frecuente a la menos

1. La tela está arrugada o curvada

Es, con diferencia, la causa número uno. Un lector necesita que los módulos del código guarden su proporción. Cuando la tela se pliega, se curva sobre el cuerpo o se arruga al sentarse, esa geometría se deforma y el lector no reconoce el patrón.

Solución: tensa la tela. En plano sobre una mesa lee siempre. Sobre una espalda recta, también. Sobre una espalda encorvada o con la camiseta hecha un gurruño, no.

2. Poco contraste entre el código y la tela

El lector distingue módulos oscuros sobre fondo claro. Cuanto más se parezcan los dos tonos, más trabajo le cuesta.

Solución: en colores claros el margen es amplio. En prendas oscuras el contraste es menor por definición y conviene ser más cuidadoso con la luz y con tener la tela bien estirada. Si tienes una camiseta oscura y te falla a menudo en condiciones normales, escríbenos: puede que sea cosa de la impresión y no tuya.

3. Luz insuficiente, o justo la contraria

Los dos extremos fallan. A oscuras la cámara no distingue los módulos. Con un foco o el sol directo aparece un brillo sobre la tela que borra media zona del código.

Solución: luz ambiente, difusa, y que la fuente no esté detrás de quien escanea apuntando a la prenda. Girar el cuerpo treinta grados suele resolverlo al instante.

4. Distancia equivocada

Demasiado cerca y la cámara no enfoca ni abarca el código entero. Demasiado lejos y no hay resolución suficiente.

Solución: unos 30 centímetros para un estampado de este tamaño. Si el móvil no enfoca, aléjate un palmo y vuelve a acercarte despacio.

5. El estampado se ha degradado

Si la camiseta ha pasado por secadora, lejía o plancha directa, el código puede haberse agrietado o apagado lo suficiente como para no leer ni en plano.

Solución: aquí ya no hay truco de escaneo que valga. Repasa cómo lavar una camiseta con código QR para que no vuelva a pasar, y escríbenos si crees que el desgaste no es normal.

6. El código lee, pero no lleva a ninguna parte

Este es distinto: el móvil sí reconoce el QR y abre algo, pero lo que abre es una página que dice que ese código todavía no tiene destino. Significa que el QR está bien y que falta configurarlo.

Solución: entra en tu cuenta y elige el destino. Si es la primera vez, escanea tu propio código y vincúlalo a tu cuenta.

Tabla rápida

Qué ves Causa probable Qué hacer
No lee sobre el cuerpo pero sí en plano Tela curvada o arrugada Tensar la tela. No hay avería.
Lee de día y no de noche Luz insuficiente Buscar luz ambiente.
No lee justo bajo una lámpara Reflejo directo Girar el cuerpo.
No lee ni en plano ni con buena luz Estampado degradado Escribir a soporte con foto.
Abre una página que dice que no hay destino Sin configurar Configurar el destino en tu cuenta.
Nunca ha leído desde el primer día Posible fallo de impresión Te reponemos la prenda.

Por qué un código gastado sigue leyendo

Una cosa que sorprende: un QR no necesita estar entero para funcionar. La norma internacional que lo define, ISO/IEC 18004, incorpora corrección de errores Reed-Solomon en cuatro niveles —L, M, Q y H—, y cada nivel reserva parte del propio código para reconstruir lo que falte. En el nivel M se recupera en torno al 15 % del símbolo; en el Q, alrededor del 25 %.

Traducido a una camiseta: una grieta fina en el estampado, una mota de suciedad o un pliegue que tape una esquina no bastan para tumbar el código. Por eso el desgaste normal no lo mata, y por eso la causa número uno de fallo es la tela arrugada y no el uso: deformar la geometría del patrón le cuesta mucho más a un lector que perder un trozo pequeño.

La misma norma exige un margen limpio alrededor del código, la zona de silencio, de al menos cuatro módulos por cada lado. Es el espacio vacío que permite al lector separar el código de todo lo demás, y va calculado en el estampado.

De ahí sale una séptima causa que no está en la lista de arriba porque no es del código, sino de lo que le pones encima: si la correa de una mochila, el borde de una sobrecamisa o el respaldo de una silla cruzan por ese margen, el escaneo puede fallar aunque el corazón se vea entero. Apartar la correa suele bastar.

Si te interesa el detalle técnico, Denso Wave, la empresa japonesa que inventó el código QR, mantiene la lista de normas que lo definen.

Cuándo es culpa nuestra

Si la camiseta nunca ha leído, ni recién sacada del paquete ni en plano y con buena luz, no es cosa de la técnica de escaneo: es un fallo de impresión y lo asumimos nosotros. Escríbenos a help@axiomstudio.es con el número de pedido y una foto del estampado y te reponemos la prenda.

Lo que no consideramos un defecto es que cueste leer sobre una camiseta arrugada, en penumbra o a dos metros de distancia. Eso le pasa a cualquier código QR, incluido el de la carta de un restaurante.

Lo que no se rompe

Merece la pena tener claro que el destino y el estampado son dos cosas separadas. Aunque el código físico sufra, el enlace que configuraste sigue vivo en tu cuenta y lo puedes cambiar cuando quieras. Es la diferencia entre esto y una camiseta con el QR impreso fijo, donde el destino se decidió el día que se imprimió y no hay vuelta atrás.

Lo explicamos entero en la página de la camiseta con código QR personalizable.